CabezA PODRIDA

En el blog pasado “Compra un buen colchón” hablé sobre la importancia de invertir en cosas con un alto ROI (Return on Investment), es decir, que ofrezcan un gran beneficio a largo plazo, incluso si su costo inicial es considerable. Al final, lancé una pregunta:

¿En qué más puedo invertir que use TODO el tiempo y cuyo retorno de inversión sea abismal ¿Acaso hay algo que siempre me acompaña? ¿Que me ayuda día a día? ¿De lo que ni siquiera puedo deshacerme?

Creo que por el título del blog ya tienes una idea. Tu mente. Tu conocimiento. Tu lógica. Tu filosofía de vida.
Tu mente está contigo en cada decisión que tomas y en cómo enfrentas la vida. Es lo único que puedes controlar y que nadie te puede quitar; que te acompaña desde que naces hasta que mueres. La forma en que piensas lo es todo. Es tu pase de libertad.

Piensa en lo abismal que fue la inversión de aprender a leer, escribir o resolver problemas básicos de matemáticas. Tal vez suene trivial, pero créeme, no solemos visualizar el impacto que estas inversiones tienen en nuestra forma de pensar.

Desde esos aprendizajes básicos hasta los más complejos generan beneficios incalculables. Ahora imagina que aprendes otro idioma, estudias finanzas personales, lees sobre cómo vivir mejor en la filosofía de Aristóteles, practicas un deporte que mejora tu salud mental y física o incluso el controlar tu mente con la meditación.

Todo lo que lleve a tu mente a sentirse libre, creativa, estimulada y apegada a la lógica deberías hacerlo. Los beneficios son infinitos a largo plazo, y las consecuencias de no hacerlo pueden ser limitantes. Una buena manera de verlo es preguntarte: ¿qué pasa si no invierto en ello? ¿Qué consecuencias tendría a largo plazo? ¿Qué tipo de decisiones tomaría?

Nos guste o no, somos influenciados por lo que consumimos. Eso afecta nuestros pensamientos, y a su vez, a nuestras decisiones diarias. Así que, en este mundo de hiperconsumismo físico y digital, ¿qué tantas cosas buenas consumes? ¿Y cuánta mierda estás dejando entrar a tu cabecita?

¿Dejarías entrar a cualquiera a tu casa? ¿no? Entonces… ¿por qué eres menos exigente con lo que dejas entrar a tu mente? Sin diserción, sin filtro.

La palabra del año 2024 de acuerdo a Oxford es “Brainrot”:

“Brain rot’ se define como “el supuesto deterioro del estado mental o intelectual de una persona, especialmente visto como resultado del consumo excesivo de material (ahora particularmente contenido en línea) considerado trivial o poco desafiante. También: algo caracterizado como propenso a causar dicho deterioro” Fuente: Oxford.

Es impresionante la cantidad de contenido que consumimos hoy en día. Es brutal cómo hemos integrado el consumo digital en todos los aspectos de nuestra vida: en el baño, manejando, caminando, cocinando, en clase, haciendo deporte, en medio de una fiesta, trabajando, durante la comida familiar, en citas, y hasta en la cama antes de dormir.

Literalmente, no se me ocurre una situación donde no haya visto a alguien (o a mi) consumiendo redes sociales. Reels, TikToks, Shorts, memes, stories, Whats... En cualquier formato y en cualquier lugar, ahí están, invadiendo nuestras horas de vida, y nosotros eligiendolas por costumbre, como si fueran lo mejor que nos pudo haber pasado. Están ocupando cada rincón de nuestras vidas… y de nuestra mente.

Nos las vendemos como “tecnología” o “medios de comunicación”, cuando realmente SON PRODUCTOS que invaden nuestra privacidad, manipulan comportamientos y contaminan nuestra mente.

Este tema me parece increíblemente interesante, porque está transformando tanto la dinámica social como la psicología de toda nuestra sociedad, desde bebés hasta adultos mayores. Es un fenómeno tan complejo que resulta imposible abarcarlo por completo en un solo blog. Si te interesa profundizar, te recomiendo explorar los siguientes conceptos:

  • Digital Minimalism (libro)

  • Higiene digital (concepto)

  • The Social Dilemma (Netflix)

Si conoces algún otro, ¡dimelo!

En fin, mi intención con este escrito es reflexionar sobre la calidad con la que alimentamos nuestra mente y cómo todo aquello que favorezca su desarrollo tendrá un impacto profundo en nuestra calidad de vida. No hay mejor resumen de esto que las palabras del Mtro. Mateus Ruzzarín en el video adjunto, donde explica por qué educarse es la mejor inversión que puedes hacer y como la ignorancia no es una bendición, sino una prisión peligrosisima.

Personalmente, tomé un curso de filosofía con él y fue un 10/10, igual que su serie de Clases de Filosofía en Creativo con Roberto Martínez. Si no las has visto, te juro que valen la pena: Clases de Filosofía con Roberto Mtz en youtube.

¿Prefieres la comodidad de la ignorancia y el piloto automático o la libertad que brinda el conocimiento?

En lo personal, creo que cualquier tipo de educación es bienvenida y como ya discuitmos, tendrá un alto Retorno de inversión a lo largo de tu vida. Ahora bien, la Filosofía es la más antiguada, estudiada y que más puede enseñarte cómo vivir mejor, tanto a nivel individual como colectivo.

Actualmente estoy leyendo Meditaciones de Marco Aurelio y a lo largo de todo el libro, se repite la idea de que nuestro logos –nuestra mente, lógica y razón– es lo único que realmente está bajo nuestro control. Si trabajamos en ello, es garantía de que viviremos una buena vida. Y eso queremos todos, ¿no?

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