Dejate llevar y lo encontrarás
¡Eureka!
A veces busco algo abstracto en mi cabeza, algo que no sé qué es, pero sé que cuando lo vea, sabré que es justo lo que necesitaba. ¿No les pasa?
Diría que en parte me incliné por estudiar ingeniería química porque disfrutaba mucho la parte experimental. Cada vez que realizaba algún experimento o prototipo y necesitaba algo para completarlo, me pasaba buscando ese “algo” sin tener una idea clara de que es. Si bien lo ideal sería tener una pieza hecha a la medida, ni el presupuesto ni el tiempo lo permitían.
En mi caso, todo consistía en buscar por mi casa y ver en cada objeto una posible solución incompleta, pero suficientemente buena para funcionar. Desde construir una montaña rusa con una caja de cereal en física, una centrifugadora con un ventilador para química, o un motor eléctrico con un popote para electromagnetismo. Disfrutaba mucho el proceso de buscar ese “algo” hasta encontrarlo.
Ese sentimiento de Eureka, ¡lo encontré! en el que todo se visualiza claro en tu cabeza, aunque solo sea por un milisegundo. Puede que al final falle, pero en ese instante todo hizo sentido.
“Mmm… That’s something!"
Ahora me doy cuenta de que esa parte experimental no solo estaba en las ciencias exactas, sino en todo. Solo que era más fácil de ver cuando construía algo con mis manos que cuando escribía un ensayo sobre Pedro Páramo. Pero si encuentras tu forma de expresarte, te das cuenta de que en todo realmente estás experimentando: con colores, composición, con argumentos, con ideas, editando, con formas... Todo puede mezclarse para obtener un resultado diferente y más interesante.
Es jugar, confiando en tu improvisación, creatividad y buen gusto, hasta que digas: “Mmm… aquí hay algo bueno.”
En ese sentido, ¿la vida acaso no es un gran experimento en el que no sabes qué necesitas para completarlo?. Te la pasas buscando y buscando con una idea borrosa de lo que quieres. Fluyes de un lado a otro, con los ojos abiertos, viendo qué te puede servir. Formulas una hipótesis. Intentas. Fallas. Recalculas. Y vuelves a intentar algo diferente. Así, hasta que mueres... experimentando la vida.
En la serie The Bear (recomendadísima), aparece una carta que dice: “Let it Rip”, que Disney tradujo como “Déjate llevar”. Si lo complementamos con las definiciones de Oxford, podríamos interpretarlo como: “lánzate sin miedo ni dudas, dejando de lado las preocupaciones”, “hazlo con todo”, o “da lo mejor de ti”.
Una invitación a vivir la vida como un gran experimento en el que necesitas dejarte llevar con mucha intención.
PD.
Solo para terminar, y para aquellos que andan igual en temas amorosos. A veces mis amigos me echan carrilla sobre cómo pasa el tiempo y no consigo pareja. A veces sí me entra la duda de: ¿por qué? Jaja. Pero la verdad no tengo prisa ni necesidad. Sinceramente, no sé bien qué estoy “buscando”, pero sé que cuando la conozca, lo sentiré y diré “Es ella.”
Por ahora, sigo fluyendo y experimentando :)
No sabes que es, haste que lo ves y todo hace sentido.