play the fool
Hay cosas que uno hace sin considerar el resultado, sin buscar un aplauso o sin esperar nada a cambio. Simplemente, te nace. Y lo haces, aunque ni haya eco, aunque nadie lo pida e incluso aunque el resultado no sea el mejor para ti.
Como cuando alguien en la calle extiende la mano, y sin pensarlo, deslizas unas monedas en su palma. Puede que sea un peso, puede que sea una comida entera. No lo grabas, no lo alardeas, ni esperas un "gracias". Lo das y sigues tu camino. Puede que no cambies su día, pero te nació hacerlo.
Cuando invitas la cuenta en una cena con amigos que hace tiempo no veías. No importa si te dicen que no hacía falta; lo hiciste porque te hizo feliz verlos, porque su risa valía más que cualquier billete en la mesa. Nadie te lo pidió, pero te fluyó sin pensarlo.
Como cuando regalas flores sin razón o día especial. Para alguien. No sabes si le gustarán, no sabes si importarán o harán algún cambio, pero ahí están. Esa persona no te las pidió, y probablemente ni las esperaba, pero tú querías hacerlo.
O bien, cuando encuentras un perro herido en las calles y decides cuidarlo, aun cuando tu cartera grita que no es la mejor idea. Lo alimentas, lo llevas al veterinario y esperas que se recupere, aunque pudiera no ser el caso. Ninguna persona te pidió que lo rescataras, pero tu corazón te lo exigió.
Como en el momento en que te sales del camino seguro y tomas una decisión poco convencional. No porque fuera la más lógica ni la más fácil, sino porque algo en tu interior te decía que tenías que hacerlo y le hiciste caso a tu intuición.
Como cuando sacas a alguien a bailar en una pista vacía. Ni siquiera sabes bailar bien, pero ¿qué importa? Te ríes, tropiezas, giras sin sentido. Por un instante, no existe el miedo al ridículo. Ella ni lo pidió, pero lo hiciste sin pensarlo dos veces.
O como suelo hacer yo con este blog. Literal nadie me pide hablar o escribir de algún tema, o vulnerarme sobre mis emociones o pensamientos, pero… me nace hacerlo, aun si nadie me leyera o viera.
Hay cosas que no hacemos por la consecuencia o el resultado, sino porque ignorarlas nos dejaría con la espina del "debí haberlo hecho". Porque el arrepentimiento de no intentarlo pesa más que un mal resultado.
No sé nada del Tarot, pero por lo que vi, la carta “The Fool” nos invita a confiar en el proceso, abrazar el cambio y atrevernos a lo nuevo, aunque no tengamos todas las respuestas… y creo que es justo este personaje el que necesitamos cada vez más para arriesgarnos sin saber qué pasará.
“Jugar el papel del tonto”, como dice Ethan Hawke. Hacer el ridículo, aunque sea por un segundo, porque en ese instante, cuando te expresas (rescatando un perrito, regalando flores, bailando, ayudando a alguien, explorando, siendo vulnerable…) puede surgir algo genuino. Algo que te haga conectar un poco contigo, con tus emociones y, con suerte, con el mundo que nos rodea.
Hazlo porque te nace. Sin pensarlo demasiado. Sin presumirlo. Sin esperar nada. Solo hazlo porque es la única forma de expresarte.
Creo que es como la 3era vez que referencio esta Ted Talk. Veanla, lo vale mucho:
Comentario adicional al 21/03/25:
Una persona que ultimamente que aplica mucho esto en su vida es Alexia. Se va a la montaña un mes, tiene aventuras en Brasil, experimenta con la cuerda floja en medio de montañas, sube videos de lo que quiere… una locura. Esta fuera de su zona de confort, pero le encanta y le da igual si luce “ridicula”, inexperta o tiene miedo… solo lo hace porque cree que ganará más haciendolo.