¿Hasta dónde debo parar?

I. Idea: El costo de oportunidad en la vida

Empezaré algo técnico, pero tú confía… la idea te ayudará a decidir en qué y hasta dónde invertir tus límitados recursos para obtener el máximo beneficio.

En mi carrera aprendí que debido a ciertas limitaciones naturales en muchos procesos químicos, el resultado no siempre es directamente proporcional al esfuerzo suministrado.

Es decir, la tasa de cambio disminuye con el tiempo y por lo tanto se necesita un esfuerzo adicional para lograr aumentos adicionales en el resultado.

Ante estos casos, las empresas realizan un análisis financiero para encontrar el punto óptimo de costo-beneficio. Por ejemplo, si cuesta $100 lograr una calidad del 90% y $200 alcanzar un 92%, ¿vale la pena invertir $100 adicionales por ese 2% extra? La decisión depende de si el resultado justifica el gasto adicional.

Este mismo tipo de cuestionamiento tenemos que realizarlo con nuestra vida diaria. Reflexionar acerca de ¿qué costo de oportunidad tendré al elegir cierta actividad sobre otras?

  • Un ejemplo: ¿realmente vale la pena no ir a la fiesta con mis amigos para perfeccionar un proyecto y pasar de 90 a 95? ¿merece la pena trabajar horas extra en lugar de dedicarlo a tu familia, hobbies o a ti mismo? Mi mejor respuesta: “no lo sé, cada caso es un caso… vamo’ a analizarlo”.

Hay que darnos el tiempo de meditar acerca de qué cosas estamos dejando de ganar o recibir por elegir algo más y así tener una idea de ¿cuánto nos está costando nuestra vida actual?

II. Recomendación: El principio de Pareto - 80/20

Este principio, también conocido como la regla 80/20, fue propuesto por el economista y filósofo italiano Vilfredo F. Pareto en 1896 y sugiere que el 80% de los resultados pueden provenir del 20% de los esfuerzos.

Suena interesante reflexionar acerca de cuales son ese 20% de actividades que hacemos día a día que contribuyen al 80% de nuestra felicidad, productividad, bienestar emocional, ingresos, etc.

Son justo estas cosas esenciales las que deberiamos priorizar sobre los banales que no aportan tanto como: compararse en redes sociales, desvelarse, ser perfecionista, entre otros. 

II. Capitulo de libro: “La cantidad produce calidad” - El Arte de Perder

Roberto Mtz es una gran inspiración para mi desde que lo conocí en el 2020 con su reconocido podcast Creativo. Una de sus ideas que más me han servido y dado paz interior es acerca de que se puede llegar a una buena calidad mediante un proceso iterativo de mejora continua; en la que la práctica constante conduce a una mejora gradual y sostenida en la calidad del producto o proceso.

A veces, ser perfecionista es una condena a no poder explorar más por centrarnos tanto en algo, que a la vez nos priva de fracasar y de aprender en cada error. Mi dicho favorito para dejar de serlo es la que decía mi abuelito “andando la carreta se acomodan los aguacates”.

Me gusta la fráse porque me dice que en ocasiones solo tenemos que empezar y mejorar en el camino poco a poco… Eso da mucha paz, pues entiendes que mejorar en algo solo es cuestión de práctica, autocrítica y paciencia.

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