hey arbitro, ¡nuevo checkpoint!
Si has pagado un boleto de graduación, te habrás dado cuenta de que una noche de baile y comida con tus seres queridos puede llegar a costar hasta $2,000 pesos. Y si eres mujer, aún más, jaja.
¿Por qué invertimos tanto tiempo y dinero en estos eventos?
Neta, no bromeo. ¿Por qué creen? El máximo ejemplo son las bodas. Conozco gente que ha gastado más de $600,000 para una boda y créanme, desde que la novia empieza a arreglarse hasta que termina el fiestón, te puedo asegurar que todo el borlote dura máximo 20 horas, jaja.
En general, estos eventos tienden a absorber mucho dinero en poco tiempo y, aun así, la gente lo festeja. ¿Por qué? Puede que la respuesta sea simple: porque son una tradición y marcan un hito en la vida de las personas (unos más que otros).
Creo que a los humanos nos encantan los rituales. Los tenemos a lo largo de la vida: bautizos, cumpleaños, graduaciones, nuevos trabajos, bodas, nacimientos, velorios… Vaya, qué triste si resumimos la vida así.
Con producción o no, todos estos eventos tienen en común que representan un cambio. Pueden ir desde una fiesta de despedida hasta los famosos “cierre de ciclo” en los que una persona se corta o pinta el cabello.
¿Necesitamos un momento al cual apuntar cuando hagamos un cambio?
En los videojuegos existe el término checkpoints: esos puntos en los que inicias al regresar a jugar, que logras al superar una dificultad, y que, cuando mueres, te permiten empezar desde ahí, no desde el inicio. Me gusta esa idea.
Por ejemplo, grandes checkpoints de la historia son el antes y después de Cristo, los pre-socráticos, la Segunda Guerra Mundial y, recientemente, el pre/post pandemia.
Construimos checkpoints. Puntos de partida. Momentos que marcan un antes y un después.
En la vida, tenemos estos eventos canónicos todo el tiempo, y yo creo que es importante no solo vivirlos, sino marcarlos de cierta forma.
Celebrarlos en compañía, llorarlos en soledad, escribir para desahogarnos, tomar una foto… es darte la pausa y atención para tener un registro, de tal manera que, en un futuro, podamos señalar ese preciso momento y entender cuándo y cómo cambió todo.
En especial, considerando que el tiempo suele diluirse, haciendo que los años pasen en un pestañeo. Ustedes que piensan ¿es más valioso el poder mirar en retrospectiva a esos eventos con alegría o con arrepentimiento o que querer recordar y no saber en qué fucking momento todo cambió?
Todo el mundo puede señalar perfectamente cuándo fue el antes y después de la victoria.
Minuto 94
Argentina y Colombia. La final de la Copa América estaba más empatada y cardíaca que nada.
Lionel Scaloni: “Árbitro, pido tres cambios.”
Minuto 95
Scaloni mete a Leandro Paredes, Gio Lo Celso y Lautaro Martínez.
Minuto 111
Leandro Paredes recuperó el esférico, Giovanni Lo Celso asistió con un pase de otro juego y Lautaro Martínez definió ante Camilo Vargas.
Minuto 112
Gol de Argentina.
En lo personal, me encanta hacer estos checkpoints. Sirven como un recordatorio personal de que planeo hacer algo diferente en mi vida y avisarle a los demás que pasarán ciertos cambios. Por ejemplo, yo he publicado ciertos hitos en mi vida digital como:
"Empezaré a hablar y escribir" en octubre de 2020.
“Podcast Shared by Jerry” en noviembre de 2021.
“Bye universidad, hola trabajo” en julio de 2023.
“Fotógrafo y página web” en abril de 2024.
“Publicaré videos” en noviembre de 2024.
Y dime, ¿tú qué checkpoints has hecho en tu vida? ¿Cuáles antes y después has tenido?