Necesito una rutina

Caos en mi vida

No suelo compartir esto en mis redes sociales, pero actualmente tengo un empleo godín, que, afortunadamente, se ha vuelto más flexible. Pasé de trabajar en una planta química al corporativo, y ahora estoy completamente en home office. No me quejo, ha estado con madre, pero la estructura del día ahora se pierde un poco. De repetente, ya no necesito horarios para despertar y transportarme, ni me preocupo por el tráfico de regreso o los tiempos para comer… y te das cuenta que en verdad no tienes una necesidad real de salir de casa, ni una rutina estricta.

Al menos en mi caso, siento que me volví más flojo para hacer cosas. Irónicamente, cuando tenía una rutina definida y poco tiempo libre, hacía más ejercicio en las mañanas, leía en las tardes, meditaba, y escribía un diario. Ahora que tengo todo el tiempo del mundo, dejé de hacer estos pequeños hábitos que me gustaban.

Creo que uno se confía en tener tanto tiempo que se relaja y posterga. Y por el contrario, he notado que, cuando tengo menos tiempo y un horario definido, hago más y soy más eficiente; como que entro en un estado de presión y flow que me hace ir cumpliendo poco a poco.

inventate un horario y respetalo

En retrospectiva, creo que falté a unas 20 clases en toda mi vida estudiantil (kínder a universidad), lo cual me dice que 1) me gusta aprender y 2) no me gusta faltar a mis compromisos. Por eso, he decidido inscribirme a clases de Fotografía, Filosofía y CrossFit (¡thanks Jorge Ayala!) y como bien supuse, he logrado no faltar. Y me gusta eso. Tener disciplina y cumplir.

Considero que toda buena rutina tiene que tener mínimo 6 horas definidas:

  1. Una hora para despertar

  2. Una hora de hacer ejercicio

  3. Una hora de almorzar

  4. Una hora de comer

  5. Una hora de planificar

  6. Una hora de dormir

Teniendo definidas estos horarios y cumpliendolos, ya estas generando una rutina base con la cual cuidas tu salud mental y física, además de un recordatorio constante de que “me estoy queriendo”.

A diferencias de las clases con maestros, las clases autodirigidas son las más complicadas, como cuando quiero aprender a programar, saber e-commerce, editar mejor o escribir blogs de forma continua. Los cursos sin horarios definidos son los más difíciles, pero creo que puedo lograrlos si los hago más divertidos, quizá en un lugar diferente a mi cuarto o con otras personas, o justo después de un hábito que ya tengo.

Muchas veces decimos que tener una rutina es lo peor, pero ahora no lo creo del todo; tiene sus ventajas. Te da estructura y energía para hacer cosas que realmente te importan. Siento que incluso te da el espacio necesario para ser más creativo, porque lo demás ya está resuelto.

Poco a poco les iré compartiendo lo que aprenda.

¡Saludos!

Anterior
Anterior

Tenemos todo para ser felices

Siguiente
Siguiente

AHHHHHH!