No esperes, solo Empieza barato
El otro día mi jefe me dio una cachetada de verdad cuando le comenté que podía apoyarlo en un proyecto si me metía a un curso específico. Solo dijo: “No seas de esos que quieren pasarse la vida preparándose y al final no hacen nada”. Ahí se terminó la junta. Auch.
Para ser sincero, necesitaba escuchar eso. Tanto en el trabajo como en mis proyectos personales, veía muchas ideas que no podía ejecutar tal cual las visualizaba porque no tenía el equipo o las habilidades necesarias. Por lo tanto, me justificaba in/conscientemente no hacerlas hasta estar bien equipado y haber aprendido de alguien o tomado un curso.
Empieza cuando aún no sabes un carajo.
Mi jefe no se refería a que estuviera en contra de aprender nuevas habilidades, sino a que no justificara el no actuar por no saberlas desde el inicio.
Empieza barato.
Me gusta esta idea de empezar cualquier cosa “barato”. Al inicio, solo la relacionaba con el equipo material, es decir, las cosas que compras para hacer un trabajo: como una cámara para ser fotógrafo, una guitarra para ser músico o un carro para moverte. La premisa es no tener que invertir demasiado dinero, sino comprar algo lo suficientemente bueno para empezar, de manera que cumpla la tarea sin abrumarte con tecnicismos ni con la presión de recuperar una gran inversión.
Recuerda que no necesitas el mejor equipo para empezar. Primero, empieza barato, construye confianza y, luego, ve por el mejor equipo.
Por ejemplo, si invierto $100,000 en una cámara de alta gama y gano solo $2,000 al mes, estaría recuperando mi inversión en 50 meses. Además, me sentiría abrumado por los mil botones y configuraciones posibles. Es demasiado tiempo y presión innecesaria, especialmente al inicio, cuando eres inexperto y no tienes el dinero para gastar en grande. Por eso, hay que ser cuidadosos con nuestros gastos.
Mi recomendación siempre es empezar “barato”. Una vez que agarras confianza y ves que funciona, invierte un poco más para mejorar tu trabajo (y ganar aún más) y así, poco a poco, vas avanzando. Dando pasos y aumentando tu propio historial de “yo puedo”.
¿Siempre estar aprendiendo?
Después de la cachetada de realidad de mi jefe, entendí que empezar barato también aplica al conocimiento. La realidad es que, cuando empiezas algo nuevo, nunca vas a ser lo suficientemente bueno como para tener un resultado decente de inmediato.
Está bien si quieres esperar a tomar un curso, estudiar una carrera o tomar una asesoría para empezar, pero el tiempo es limitado y casi todo es para “ayer”. Entonces, mejor empieza a moverle. Te vas a equivocar mucho, pero esos errores generarán dudas que te servirán para hacer mejores preguntas y para ir superándote poco a poco en tu trabajo.
También creo que “estar aprendiendo” puede ser una excusa para seguir postergando el actuar. Ya sea por síndrome del impostor o porque te sientes un novato, o incluso por miedo a fracasar, sigues planeando y planeando (haciéndote menso).
A veces es mejor improvisar en el camino que quedar paralizado y procrastinando.