¡Pole Pole! Lebron James
Es algo largo, pero créeme, vale la pena si quieres evitar un burnout.
“Pole pole”
Ayer escuché la plática de Lety Lozano acerca de cómo rompió este 24 de octubre un récord mundial al subir con 6 mujeres el Kilimanjaro —la montaña más alta de África, con una altitud de 5,895 metros sobre el nivel del mar— en tan solo 46 horas sin aclimatación, sino aplicando las técnicas del método Wim Hof. Un logro tremendo. ¡Demasiado feliz por ella!
Y claro que una de las preguntas que le hicimos fue: ¿qué te decías en el camino para sobrellevarlo? Nos comentó que tuvo presentes dos mantras: enfocarse en su respiración sutil —que la hacía vivir en el presente— y avanzar paso a paso. Es todo.
La vida no está hecha para vivir con prisas, sino para disfrutarla.
Pero también nos mencionó que algo clave fue que sus guías les repetían una frase durante todo el camino: “pole, pole”. Una frase suajili que podría traducirse como “vive con calma”.
De acuerdo con Lety, la usan mucho para recordarle a los visitantes que, en lugar de ir apresurados para intentar llegar a la cumbre lo antes posible, mejor disfruten del paisaje y del camino. Qué cool, ¿no?
El arte de descansar mientras juegas
No soy gran fan del basketball, pero no se necesita mucho para entender que LeBron James es de los mejores jugadores de la historia. Aquí una probadita de sus muchos logros:
Máximo anotador en la historia de la NBA.
Cuatro veces campeón y MVP de la NBA.
Único jugador con al menos 30,000 puntos, 10,000 rebotes y 10,000 asistencias.
Veinte selecciones al NBA All-Star.
El wey tiene 39 años y sigue rompiéndola. Más claro no lo pudo decir Coke: “Está bien insano que siga jugando a ese nivel con esa edad”. Como dato adicional, los basquetbolistas se retiran en promedio a sus 34 años.
Citando a mi amigo Omar: “Es un toro; si corre te tienes que quitar porque te atropella”, la combinación perfecta de fuerza, agilidad y velocidad, que en un pestañeo te la roba y la clava a 17 millas/hora.
Todos sus logros se vuelven aún más impresionantes cuando ves que su velocidad promedio —durante el año 2018— fue de 6 km/h (similar a una persona caminando) y que se la pasó el 74.4% del tiempo caminando en el campo (ESPN, 2018).
"I try to save pockets of energy when I know I'm going to be needed."
"He gets tired after the game, but not during the game," Cleveland Cavaliers coach Ty Lue said. "I think it's his mental toughness. Not giving in to fatigue is a big part of who he is."
Ese contraste de explosividad y calma es, para muchos, la clave de cómo LeBron James ha mantenido un dominio sin comparaciones en el basketball. Adaptando su estilo de juego para maximizar su eficiencia ofensiva, le ha permitido no solo logros excepcionales, sino una longevidad en la NBA (algo envidiable para muchos).
No eres una máquina de hacer cosas
Vi hace poco este reel que dice: “Cuando recuerdas que eres humano viviendo y no una máquina de hacer cosas” jaja. No es novedad que nuestra sociedad es muy exigente. Y que de repente aplaudimos y promovemos ciertos comportamientos autodestructivos como el querer hacer de todo y ser el mejor.
Ya de repente solo estás haciendo las cosas por inercia, sin un sentimiento de realización, sin diversión y sin descansar… viviendo tan acelerado que ni te das cuenta de que estás perdiéndote de los regalos de la vida, como reír con tu equipo, darle forma a las nubes o platicar con una amable señora en el cafecito.
Amigos, todo lo que quiero decir es que no hace falta estar a tope todo el tiempo. James nos demostró que jugar inteligentemente con nuestros recursos (tiempo y energía) es más determinante que dar todo de sí todo el tiempo.
Uno lo que quiere en cualquier rubro de la vida es seguir jugando. Seas estudiante, trabajador, mamá o lo que sea, uno quiere mantenterse en el juego. Entonces tu dime, ¿crees que sea sostenible hacer mucho, demasiado rápido y sin descansar?
¡Claro que no! No es sostenible, eso solo provoca que uno se retire o baje el rendimiento al fastidiarse.
So, chill. ¡Pole pole!
Camina tranquilo y embiste como toro cuando se necesita, dándote el tiempo necesario para recuperarte entre embestidas.
Eres humano, siente lo que es ser humano.