tu vida en una mochila

En el blog pasado comenté que la segunda vertiente de pensamiento al preguntarme "¿qué me llevaría si mi casa se incendia?" era la pregunta ¿Qué es lo que realmente importa en la vida y cómo puedo vivir más ligero? que se pudieran complementar con ¿cuales son las cosas realmente valiosas?, ¿qué necesito realmente para vivir?, ¿acaso necesito todos estas comodidades?

Un viaje de 30 días

Cuando uno viaja, empaca lo máximo que pueda llevarse. Uno siempre se acopla al espacio disponible, ¿no crees? Por ejemplo, si tendrás un viaje de 30 días y te dicen:

  1. “Puedes viajar con una maleta documentada”, pues la llenas sin dudarlo con todo tipo de cosas que crees que puedes necesitar. Te imaginas posibles escenarios y empacas considerándolos.

  2. “Puedes viajar con una maleta de mano”. Okay… ahí ya eres más cuidadoso con lo que quieres llevar. Quizá ahora cargas menos cambios de ropa, menos productos, menos cosas, menos tecnología.

  3. “Puedes viajar con una mochila”. Ufff, ya se puso complicada la cosa, ¿no? ¿Qué debo llevar para un viaje de 30 días? Unos dos cambios versátiles, algunos productos de limpieza, documentos y tu teléfono, ¿no?

  4. Ahora imagina que viajas solo con lo que tienes puesto y lo que te quepa en los bolsillos. Personalmente, significaría que yo viajaría con unos tenis, jeans, camisa, mi billetera, audífonos, cargador y teléfono.

Espero que para este punto no te hayas estresado o preocupado en esta situación hipotética. Creo que es un mero ejercicio que nos puede dar algunas respuestas sobre cómo vivir al contestar preguntas como:

  • ¿En cuál escenario viajas más preparado?

  • ¿En cuál escenario te tienes que preocupar más por cuidar tus cosas?

  • ¿En cuál escenario viajas más ligero?

  • ¿En cuál escenario te tienes que preocupar menos por cuidar tus cosas?

  • ¿Con cuál equipaje te podrías mover con mayor rapidez?

  • ¿Cuál te podría costar menos esfuerzo o dinero transportar?

  • ¿En cuál escenario podrías tomar decisiones más rápido?


Claro, me dirás que hice las preguntas de una forma muy insidiosa, para que consideremos que viajar con menos equipaje podría resultar mejor. Pero, me dirás ¿qué hay cuando pasa X situación? ¿O cuando Y sucede y no estoy preparado?

Claro, jaja, viajar ligero significa que te enfrentarás a diferentes problemas en comparación con cuando viajas con más cosas. Supongo que solo quiero poner otra alternativa en la mesa, una diferente a la que nos dicen todo el tiempo de que "más es mejor".

A veces, quizá cargar con menos puede ser una buena, interesante y más saludable opción.

Quizá viajar menos cómodos nos provea de mejores anécdotas o experiencias que nunca habríamos vivido. Todo esto me hace preguntarme ¿qué tanto nos está costando la comodidad con la que vivimos? ¿Qué tan difícil es desprendernos de ella? Pareciera que nos cuesta trabajo, ¿no? Pero ¿por qué, si son solo cosas?

No tengo una respuesta o conclusión, solo preguntas sobre cómo estoy viendo mi vida, qué valoro, qué cosas tengo y de cuáles puedo prescindir para viajar—vivir—más ligero, sin tantas preocupaciones ni complicaciones.

En este proceso me he dado cuenta que

realmente no necesito mucho para vivir bien o feliz. Quizá ya tengo suficiente, o inclusive más de lo necesario.

Mi mochila de los últimos 6 años.

Nunca he sido de viajar pesado en mi día a día. Me muevo en transporte público y caminando, así que no me puedo dar el lujo de cargar con mucho; kilo que quiero, kilo que cargo. Así que viajo ligero, con lo esencial. Me gusta y me ha enseñado a distinguir lo importante de lo no importante día a día.

No sé muy bien qué haré en un futuro. Inclusive no tengo varias certezas o metas a largo plazo, pero dos cosas sí sé:

  1. Que quiero vivir mejor y disfrutar más el proceso de vivir y disfrutar el día a día.

  2. Que me encantaría explorar más lugares y conocer personas que me brinden experiencias más contrastantes a lo que estoy acostumbrado.

Quiero explorar más, conectar más y crecer aún más, y sé que eso no lo lograré estando en mi ciudad, cómodo. Sé que quiero salir, y sé que debo hacerlo ligero, teniendo solo lo importante conmigo. Que justo escribiendo este blog, me doy cuenta que no necesito mucho; estrictamente, requiero salud integral (física, emocional, psicológica) y mis habilidades duras y blandas (todo lo que mi cebrero me proporciona). Ya de extra, mi equipo de trabajo (laptop y cámara) me ayudan más en la excusa de conocer lugares y personas.

Ser mochilero… hay algo de sexy ahí que me emociona y quiero intentar.

En fin, ahora tu date el tiempo de pensar

¿qué cosas tienes y de cuáles puedes prescindir para viajar—vivir—más ligero, sin tantas preocupaciones ni complicaciones?

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